CUANDO LO UNICO QUE DESEES SEA AMOR NO VERAS NADA MAS
Cuando lo único que deseas sea amor, no verás nada másAntes de mirar afuera tienes que mirar adentro. Al mirar adentro eliges al guía cuya visión deseas compartir [el ego o el Espíritu Santo]. Y luego miras afuera y contemplas sus testigos. Por eso es por lo que siempre encuentras lo que buscas. Lo que deseas para ti es lo que manifestarás, y lo aceptarás del mundo porque al desearlo lo ubicaste en él. Cuando crees que estás proyectando lo que no deseas, es porque todavía lo deseas... Mientras sigas percibiendo un mundo dividido no habrás sanado. Pues haber sanado es ir en pos de un solo objetivo, al haber aceptado uno solo y no desear más que uno solo... Cuando lo único que desees sea amor no verás nada más. La naturaleza contradictoria de los testigos que percibes es sencillamente el reflejo de tus invitaciones conflictivas... El poder de decisión es la única libertad que te queda como prisionero de este mundo... La erradicación de la culpabilidad es un aspecto esencial de las enseñanzas del Espíritu Santo. Pues mientras te sientas culpable estarás escuchando la voz del ego, la cual te dice que has traicionado a Dios y que, por lo tanto, mereces la muerte. Pensarás que la muerte procede de Dios, y no del ego, porque al confundirte a ti mismo con el ego, creerás que deseas la muerte. Y de lo que deseas. Dios no te puede salvar. (12.07.04) Un curso de Milagros
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